domingo, 18 de abril de 2010

Los hermanos Grimm: esos malditos machistas

Las cosas más estúpidas de este mundo son aquellas para las que no encuentras argumentos con que refutarlas...

5 comentarios:

Jesús Beades dijo...

Pues yo sí que he encontrado.

pseudópodo dijo...

Muy fina observación.

Quizá porque se trata cosas de muy básicas, demasiado cercanas a los fundamentos de nuestra visión del mundo para convencer con argumentos, que siempre tienen que basarse en unos axiomas compartidos...

Pero ya que Jesús Beades lo ha encontrado... ¡nos lo podía contar!

Alejandro Martín Navarro dijo...

Jesús lo cuenta en su blog... Y se me ocurren otras muchas objeciones. El problema es que la estupidez, cuando es mayúscula, desarma la voluntad de poner siquiera en marcha la razón. A mí, por lo menos, me pasa.

Anónimo dijo...

Las cosas más estúpidas de este mundo son aquellas para las que no encuentras argumentos con que refutarlas... eso mismo pienso de la tauromaquia. ¿podías un día hablar de ella?

Alejandro Martín Navarro dijo...

Hola, anónimo. De acuerdo, a ver si un día de estos me animo y hablo sobre la tauromaquia. Aunque no sé si se me dará bien esta reflexión "por encargo". De todas formas, prometo intentarlo, más pronto que tarde. Un saludo