martes, 23 de junio de 2009

Fin de curso


Termina el curso. Los alumnos van y vienen por el instituto regateando las últimas décimas de los últimos exámenes. Se empiezan a ver los primeros saltos de alegría y las primeras lágrimas. Fuera y dentro hace un calor como de selva amazónica y los profesores deambulamos de aquí para allá en un nimbo entre burócrata y cafetero.

Enseñar es una tarea dura. A muchos les cuesta la felicidad, y otros han aprendido a soportar las horas de clase como el precio con el que pagas tu derecho a existir el resto del tiempo, entre la maldad o la ingratitud de los alumnos, la desidia de los padres, el desinterés de la sociedad, y el sinsentido del sistema.

Sin embargo, cuando tienes la suerte de encontrar un grupo de alumnos que merece la pena, y te involucras en sus flaquezas y en su fuerza, en sus risas y decepciones, piensas por una vez que estás trabajando con el material más noble del planeta y ves cómo, con el paso de los meses, se ha ido templando el metal de unas vidas de las que ya, inevitablemente y para siempre, formas parte. Entonces te convences de que no hay vocación más importante ni oficio más hermoso, y recuerdas con ánimo menos escéptico las palabras de Platón: “Educar es dar al alma y al cuerpo toda la belleza y perfección de que son capaces”. El año se acaba, pero no se pierde. Almas y cuerpos siguen adelante, ganando la batalla al fracaso, al conformismo, a la pereza.

Gracias a todos mis alumnos de este año. Os dejo este poema:

Peregrino
¿Volver? Vuelva el que tenga
Tras largos años, tras un largo viaje,
Cansancio del camino y la codicia
De su tierra, su casa, sus amigos.
Del amor que al regreso fiel le espere.
Mas ¿tú? ¿volver? Regresar no piensas,
Sino seguir siempre adelante,
Disponible por siempre, mozo o viejo,
Sin hijo que te busque, como a Ulises,
Sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.
Sigue, sigue adelante y no regreses,
Fiel hasta el fin del camino y tu vida,
No eches de menos un destino más fácil,
Tus pies sobre la tierra antes no hollada,
Tus ojos frente a lo antes nunca visto.
(Cernuda, del libro: Desolación de la quimera)

7 comentarios:

Suso Ares Fondevila dijo...

¡Bravo!

Eva dijo...

Hola Alejandro.
Yo como alumna tuya que he sido durante este año, te agradezco mucho que hayas escrito esta entrada, me ha hecho mucha ilusión verla y me alegra saber que has acabado el curso contento con nosotros. Gracias por la poesía =D Y nada, decir que profesores como tú siempre se recuerdan y son imposibles de olvidar, y como tú dices, inevitablemente y para siempre formáis parte de nuestras vidas.
Un abrazo.

Alejandro Martín Navarro dijo...

Gracias a los dos.

Eva: ha sido de verdad un placer. Sois estupendos. Feliz verano y un abrazo

Sarita dijo...

Puedes sentirte orgulloso, eres el mejor profesor que hemos tenido desde hace mucho, MUCHO tiempo.
Muchas gracias, y que pases buen verano.
1beso.

nine9manu dijo...

respecto a la respuesta de Eva, el placer ha sido nuestro, Alejandro.
gracias por todo!
un abrazo.

Henar dijo...

oh!alejandro!hablo,o eso creo,en nombre de nuestro grupejo de alumnas "capullas"!cuando nos dijeron que nos habisa decicado una entrada en tu blog nos hizo mucha ilusion saberlo,pero despues de leerlo,la ilusion ha sido aun mayor!vamos,que me he emocionado y todo!jajaja y nada,que aunque el año que viene ya no me tengas como alumna(una pena...por que una alumna como yo,o como alguna de nosotras es dificil de encontrar jeje)no me vas a perder de vista,ire de vez en cuando a haceros una visita!jaja y nada,que como tu has dicho,que un profe asi no se olvida nunca!y debes estar orgulloso por que la tuya es la asignatura en la que menos faltas he tenido este curso jajaja buen verano!y ya sabes que cuando quieras venir por aqui de cañas...jaja

Alejandro Martín Navarro dijo...

Gracias otra vez a todos.

Y Henar: perdona el retraso en publicar tu entrada, es que he estado fuera unos días...

Os echaré de menos a los que no estéis por aquí el año que viene. Espero que vengáis a visitarnos algún día y os deseo mucha suerte.

Un abrazo